33 / Daniel Tremolada (Lima, 1986)

Texto / text: Carlos León-Xjimenez.

Lo doméstico como formato a re/inventar

Daniel Tremolada es un artista interesado en las prácticas y espacios domésticos como lugares marcados por rutinas y rituales cotidianos a ser intervenidos desde instalaciones y situaciones performáticas de sitio específico. Su obra intersecta los géneros del diseño, la instalación y la performance; todo ello desde una obra que busca el exceso cargada de humor e ironía, y plena de alusiones sexuales.

33, como exposición efímera en el propio espacio doméstico, busca integrar arte y vida, pero incidiendo simultáneamente en lo privado como materia prima a ser reevaluada (o confrontada) en público. Como artista y gestor asume un rol doble, al utilizar la casa donde realiza esta exposición para el proyecto curatorial MAMAMA, conceptuado como espacio independiente de arte, del cual es responsable. A partir de una errancia en el extranjero desarrolla esta plataforma de forma autogestionaria. Este proyecto genera una suerte de retrato social a partir de abrir una casa clasemediera de mediados de los sesenta en una zona no patrimonial de distrito de Barranco: barrio que se encuentra actualmente en transformación debido a los desarrollos inmobiliarios que reemplazan casas unifamiliares por torres multifamiliares.

La propuesta tiene un posible lado oscuro desde los elementos metálicos y punzo cortantes -que también atraviesan la comida expuesta y dispuesta para la cena. Tanto las infraestructuras de sostén como las prótesis de aguante (no exentas de practicidad) se presentan amenazantes desde guiños a instrumental de carnicería (y su consecuente poética)… atentando contra la mesura de modales de lo que alguna vez fue una posible clase media –en su intimidad.

La casa familiar es cargada de eroticidad pero en clave camp: esto evidencia un tributo al mal gusto consagrado por la rutina y el desgaste de lo supuestamente ennoblecedor. Desde este ejercicio de diseño, se observa una actitud de decorar con una estética mutante: cargada de una ironía espesa para poder negociar ambivalentemente con el espacio doméstico habitual. El proyecto demanda una ética soliviantadora: un exorcismo para sobrellevar una tradición de la que como artista se siente (ya) ajeno. Humor y amor con juguetes rabiosos. El juego trash de colisionar elementos de la alta y baja cultura…. cuando la clase media es una especie en acelerada extinción.

Este humor que caracteriza su obra remite al carnaval y a la ritualidad pagana, pero también al desencanto en búsqueda de una reinvención. Se busca una celebración en comunidad de afectos y vínculos… Todo sea por la revolución social y trascender la mierda del mundo actual.

The Domestic as a Form to be Reinvented

Daniel Tremolada is an artist interested in the domestic practices and spaces as places marked for routines and daily rituals. These places are affected since performative installations and situations as a site specifics. His arte work intersects the genres of design, installation, and performance arts; all of that base on a work that seeks the excess loaded of comedy and irony, and full of sexual allusions.

33, as an ephemeral exhibition within the very own domestic setting, seeks for integrating art and life but underscoring, simultaneously, on the privacy as a raw material to be rethinking (or confronted) publicly. As an artist and cultural manager the artist plays a double role, thus he uses his house, where he shows this exhibition, as a place to make a curatorial project named MAMAMA, an independent space of art, which he is in charge of. Based on an abroad errantry the artist develops this platform in a self-management way. This project generates a kind of social portrait based on opening a middle class house of the sixties in a non-patrimonial zone of the district of Barranco: a neighborhood that is being transformed due the development of housing projects that replaces one-family houses for multi-family buildings.

This proposal has one possible dark side which is possible finds on the metallic and sharp objects –which ones also pass through the exhibited food and are arranged for the dinner. Both the infrastructure for supporting and the prostheses for holding (non-exempt of practicality) show threatening since they are similar to butcher toolkit (and its resulting poetics)… all these things go against the moderation of manners of it once upon on time was a possible middle class house –within its intimacy.

The family house is charged with eroticism but using the camp code: this is an evidence of a tribute to bad taste which is devoted by the routine and the wear of the allegedly ennoblement. On this design exercise it is possible to observe an attitude of decorating using a mutant aesthetic: This aesthetic is charged with thick irony to be able to negotiate in an ambivalent way with the usual domestic setting. The project claims a roused ethics: an exorcism to endure a tradition that, as an artist, he feels (already) strange. Comedy and love are together with rabid toys. The trash procedure of colliding elements from high and low culture… when the middle class is an endangered species.

This humor that characterizes his work of art refers to carnival and the pagan rituals, but also to the disenchantment in search of reinvention. It seeks a celebration within the community of affections and bonds… All this must be for the social revolution and for going beyond the shit of current world.

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